Otra avería muy común es cuando la nevera arranca pero no enfría. En general el notamos cuando arranca la nevera y sin embargo no es capaz de bajar la temperatura o se está descongelando. Desde Arreglo a Domicilio, el servicio de reparación de neveras te comentamos las posibles causas de este fallo, explicado por un profesional de refrigeración en Tenerife. Es posible que puedas darle solución sin llamar al técnico de refrigeradores.
La nevera bloqueada de hielo o escarcha
En ocasiones la nevera se bloquea de hielo y esta es una de las causas de este fallo. Se siente el motor funcionando pero la nevera no enfría. Se debe a que el ventilador del evaporador no es capaz de transportar el aire frío hacia las parte del frigorífico. Dejar la puerta abierta de la nevera hace que se acumule esta escarcha que termina bloqueando la nevera. Sucede tanto en neveras combis no frost como en las de enfriado tradicional. La solución sería hacer una descongelación al menos 48 horas y volver a conectar. Que si no soluciona la avería debemos consultar al Servicio de reparación de neveras.
Control de frío de la nevera
El control de frío de la nevera averiado también es una de las causas cuando la nevera arranca pero no enfría. Este componente como es el encargado de indicar al sistema la temperatura de enfriamiento. Las sondas de temperatura a menudo se averían y pueden dar este tipo de fallo. Un técnico en neveras sería capaz de revisar y medir las sondas para comprobar su correcto funcionamiento. Estas deben sustituirse por las recomendadas por el fabricante y solo el especialista técnico en neveras debe realizarlo.
El módulo electrónico de la nevera mal
Otro caso es cuando en módulo de la nevera está en mal estado y no hace su función correctamente. Se pueden dar varias situaciones donde la nevera arranca y se para, o la nevera no enciende el suficiente tiempo para lograr enfriar. También es una avería que debe ser comprobada por el técnico de frigoríficos. La solución sería cambiar el modulo electrónico por el recomendado por el fabricante.
Falta de gas en la nevera
Esta es la falla más típica y con diferencia, si la nevera tiene falta de gas refrigerante está funcionando y no enfría. Se puede comprobar que el evaporador no congela toda su superficie y hace acumulación de hielo en la entrada de la válvula de expansión del capilar. Cuando la nevera está falta de refrigerante el motocompresor de la nevera no para de funcionar, hace esto para alcanzar la temperatura de consigna pero no lo logra.
Alto consumo energético de la nevera
Entonces la nevera que tiene falta de refrigerante va a tener un alto consumo de electricidad debido a que el motor no para. Se puede disparar la factura de la luz dependiendo de la potencia del refrigerador. En las neveras inteligentes más actuales es posible ver en pantalla un código de error que nos indica el tipo de fallo.
Neveras con inteligencia artificial
Algunos neveras con inteligencia artificial como los modelos recién lanzados por la marca LG y Haier y Bosch, incluyen aspectos que van más allá y especifican mejor el fallo del frigorífico.
Es aconsejable contactar con el técnico de refrigeración para comprobar todos estos componentes de la nevera. La manipulación de los refrigerantes debe ser por un profesional habilitado. Hay que tener muchos aspectos medioambientales al trabajar con equipos de refrigeración.
Nevera enciende pero no enfría: qué comprobar primero
Si la nevera enciende, se oye funcionar y la luz interior responde, pero dentro no hay frío, conviene revisar unas cuantas cosas antes de pensar en una avería grave.
- El regulador de temperatura: que no se haya movido a una posición muy suave o al modo vacaciones.
- Las juntas de las puertas: si no cierran bien, entra aire caliente y la nevera no llega a la temperatura.
- El condensador y la rejilla trasera: con polvo acumulado, la nevera no expulsa bien el calor.
- El hielo: en las neveras no frost, una capa de escarcha puede bloquear la circulación del aire frío.
- La carga: mucha comida recién guardada o las puertas abiertas con frecuencia hacen subir la temperatura.
Después conviene escuchar el compresor. Si arranca y se para cada pocos minutos, puede fallar el relé o el protector térmico. Si hace un zumbido sin llegar a arrancar, el problema suele estar en el compresor o en su arranque. Si el congelador enfría y el frigorífico no, suele fallar el ventilador, el sensor o la trampilla que reparte el aire. Y si el compresor funciona sin parar y no hay frío, es habitual que falte gas por una fuga, algo que solo debe revisar un técnico con certificado de manipulador de gases fluorados.
Preguntas frecuentes sobre la nevera que no enfría
¿Por qué mi nevera enciende pero no enfría?
Las causas más habituales son hielo que bloquea el aire frío, un ventilador parado, un termostato o sensor averiado, un compresor que no arranca bien o falta de gas por una fuga. Antes de llamar, compruebe el regulador de temperatura, las juntas y que la rejilla trasera esté limpia.
¿Qué hago si la nevera no enfría pero el congelador sí?
Es una señal típica de que el aire frío no llega al frigorífico: ventilador del evaporador parado, hielo en el evaporador, un sensor averiado o una trampilla bloqueada. Desenchufarla y dejarla descongelar hasta que no quede hielo puede aliviarlo, pero si se repite hay que revisarla.
¿Cuánto tarda una nevera en enfriar después de enchufarla?
Suele necesitar varias horas para llegar a su temperatura, y conviene esperar hasta 24 horas antes de llenarla de comida. Si pasado ese tiempo sigue sin enfriar, hay una avería.
¿Merece la pena reparar una nevera que no enfría?
Depende de la avería y de los años del aparato. Cambiar un ventilador, un sensor o un termostato suele compensar. Cambiar el compresor de un equipo muy antiguo puede no compensar. Lo sensato es pedir un presupuesto por escrito, como hacemos en nuestro servicio de reparación de neveras a domicilio.


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